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A&M: Abercrombie & Marx

Vivir en Estados Unidos, y más aún en LA, significa vivir en la mera capital del capitalismo. La libertad del mercado, la mercadotecnia, el individualismo, el poder de las corporaciones y por ende de las marcas... todo eso está a la vuelta de la esquina. No, es más, está aquí en mi dormitorio mientras me encuentro usando una Macbook (hermosa) pero un producto completamente mercadológico, que esta de moda y que a pesar de ser mercadeado como única en su especie (camarita integrada, color blanco, puerto magnetizado para corriente, etc.) y tener el diseño mas kickass de todos, es un producto "único" que existe por millones y que... básicamente, todo el mundo tiene. Sí así es, mi hermosa Mac ha sido copiada por millares y la veo en cada salón, en cada auditorio, en cada mesa de estudio en la biblioteca. Que más da, soy víctima del mercado pero amo a mi Mac y puedo afirmar que como ella no hay otra igual (iluso!).

Y si ya estamos en eso del capitalismo en su máxima expresión ahí les va una anécdota digna de este lugar y capaz de ponerle cada pelo de punta a la frondosa barba y melena del honorable Sr. Marx.

Pues como les conté fui a ver Babel, pero claro! No fui a cualquier lugar a verla! Era necesario ir a un lugar nice. Fue así como terminé en The Grove, como se dice por acá, the hippiest place in town. Así es, el lugar es realmente EL LUGAR para salir. Y para describirlo sólo se me ocurre compararlo a la Main Street de Disneyland, pero con tiendas de marca. Una calle con trencito; fuente danzante; banquitas pa’ echar el cotorreo, el ligue y un helado italiano; y claro lucecitas en los árboles. Es tan nice que hasta tiene un aire francés, restaurantes con amplias terrazas a la intemperie y velitas en las mesas, como cualquier cafecito francés en Champs Elysées.

Y pues ahí me encontraba yo paseando con mi roomate, Adrian, pasando por la Barnes and Noble departamental con tres pisos al estilo Liverpool, viendo las modelos del aparador de Victoria’s Secret (¿así o mejores modelos?), y pues si, nos dieron ganas de entrar a Abercrombie and Fitch, “porque yo lo valgo” pensé, al menos eso creí en ese momento.

Pues la tienda más mamilas no podía estar. En la entrada la bienvenida era ver a dos modelos (hombre y mujer) modelando la ropa o poca de la ropa (nótese, él sin camisa y ella con casi casi sólo bra) de la tienda. Lo que me lleva a preguntar, ¿por qué si la tienda vende ropa la mercadean con gente semidesnuda? Bueno supongo que porque sus modelos son gente muy bonita, pero, ellos no se venden, ¿o si? Después de esto ya no me extrañaría.

Ok, back to the story. Así que ahí estaba yo, resulta que la tienda tampoco le pedía nada a Liverpool porque era de tres pisos. Pantalones en exhibición casi como si fueran joyas bajo vitrinas, la tienda irradiaba la sensación de museo, se podía ver la ropa pero como que daba penita tocarla, cual que estaba prohibido. Pronto nos percatamos de los precios elevados, una chamarra 250 dls, sudadera 85 dls, y una común y corriente camiseta 29 dls. Comencé a pensar que a lo mejor yo no lo valía, creo que valía más mi nutrición. Y así encontré al símbolo puro del capitalismo. Llegué a una mesita con camisetas, bonitas pero similares a las que ya había visto. Al ver la etiqueta perdí la respiración por un momento: 180 dls!!! Por qué?!?!

He ahí el dilema, si bien la playerita estaba muy mona, por ponerlo de esa manera, no era muy diferente a las anteriores. La clave, sin embargo, la tenía la propia etiqueta, decía Limited Production. Así es, el precio de tan sobrevaluada (¿o no?) camiseta era porque existían muy pocas en el mundo de ese modelo, si acaso las 10 que estaban sobre esa misma mesa. Y pues si, el ejemplo de todo lo horroroso que el Señor Marx señalaba sobre el libre mercado se materializo en una playerita Abercrombie and Fitch: el poder de las corporaciones; la pérdida de identidad; la alineación de las personas; la masificación de productos y por qué no, de la sociedad misma; la estratificación social; y el despilfarro de la burguesía. Lo cual me llevo a comprender al H. Señor Chavéz, no, el Señor H. Chávez y su repudio por los gabachos y sus sistema. Aunque puedo apostar que si ve una de esas camisetitas se la compra.

Así es, ahora tenemos que pagar ocho veces mas de lo normal para ser únicos, o por lo menos para aparentarlo. Los pobres son el montón, o el montón es pobre... Ni modo, seré otra persona cualquiera con mi camiseta clonada por millares hecha por niños camboyanos. I guess I can’t afford to be unique.

6 anonymous notes:

At November 12, 2006 10:18 AM *~PinkTangerine~* said...

LOL... no es gracioso en realidad, por que si es una cosa horrorosa todo ese tema. Aunque no puedo pelearlo mucho, al final dentro del sitema estoy y no me acompleja mucho. De ahí sale muchas veces aquello de no soy una buena persona. Sin embargo, creo que si lo aplicamos a personas está no tan mal; así sabemos que valemos mucho más que aquellos que no tratan si quiera de ser únicos. Lástima que ya no se compre a la gente....mm... je, saludos.

 
At November 12, 2006 6:45 PM Anonymous said...

Pues enjoy America, y no importa que no tengas camisetita limited edition, de todas formas eres unique, para envidia de tantos...
tristeza los que ni siquiera pueden ser del montón, categoría que cada vez es más €x¢£u$iva...

commercial "latin and exotic" hugs IN SALE! 4 u.

 
At November 12, 2006 7:26 PM une pétite étoile said...

Ashhh o sea realmente mi dia es aun más maravillosopor esto.. te amo.. y mi dia rojillo fue lo maximo..te amooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooo
y ya regresa
ya ahorita
bueno.. ok.. el 20 (te doy chance)
te quiero1

 
At November 13, 2006 8:25 PM Manzana Marina said...

Jajaj imagino perfectamente tu cara de indignación total. Y esque verdaderamente hemos perdido el rumbo con esto del capitalismo... y todos somos culpables... y víctimas. Aaay para qué me hago, por más rojilla que quiera ser la verdad es que me encantaría tener un abrigo Chanel.
Abrazo

 
At November 15, 2006 9:24 PM dayanna* said...

si acaso las 10 que estaban sobre esa misma mesa<<<<<<<<<<<<< tu jurass! son 10 en esa mesa.. pero y las otras tiendas en todo USA? tu crees q no tienen.. digo ser únicas significa q ai unas mil.. ser del montón significa como un millón..

Canijo el capitalismo no? luego q te vea conectado te enseño mi dp.. víctima del capitalismo seré io tmb?
jaja saludos

 
At November 17, 2006 6:59 PM Anonymous said...

Hola Diego, hace poquito tuve una experiencia con eso de porque la gente esta dispuesta a pagar más por la misma cosa. Resulta que tuve que hacerme un estudio llamado TAC (tomografia). Bueno pues cuando estaba investigando precios me sorprendi que el mismo estudio oscilaba de 1100 pesos en un hospital privado no-nice a 5300 pesos, que es lo que cuesta en el fresa y elitista HSJ (Hospital San Jose). P*tos!!! Como puede la gente aceptar esos precios siendo que en el laboratorio de la calle de afuera del HSJ un TAC salga en 2400 pesos? pishis pudientes! (o pishi ignorantes) Es un robo! Esos casi 3000 pesos de diferencia los pagas solamente para que en tu sobre diga HSJ en letras azules.
Pero bueno, a quien engaño, obviamente que yo quisiera en un futuro ser parte de un HSJ, y no de una clinica de cruzando la calle.
Saluditos
Besos
PD: In case you were wondering, it all turned out ok.

 

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